miércoles, 28 de marzo de 2007

Un nuevo prefacio, una vision mas fresca

Me ha dado mucho gusto encontrar en este segundo prefacio, actualizado a doce años de la publicación original, a un hombre honesto que no tiene ningun problema en decir que su teoría es la teoría de Darwin expresada en “otra” forma. Espero que al encontrar esta declaración, los lectores del círculo no se hayan topado con una piedra de tropiezo. La formulación de la metáfora del cubo de Necker me parece magnífica como elemento ilustrativo de “visión diferente”, más allá del simplismo de considerar el dibujo como algún raro dibujo de Escher, me atrae el punto de mirar otra vez las cosas y descubrirlas de una manera diferente. Cuántas veces me he ocurrido que al tupirme con un asunto que traigo entre manos, me tomo mi tiempo, leo a Borges un rato y luego vuelvo a la carga y noto con asombro, la manera como he cambiado de parecer respecto a la idea original que tenía para resolver un asunto.
El punto sobre el “clima general de pensamiento” me trae a la mente el hecho de que necesitamos construir “climas favorables” para el pensamiento, lamentablemente, los lugares de trabajo tienen un clima un poco lluvioso para el pensamiento, debemos reflexionar al respecto, construir climas favorables al menos en nuestras casas para favorecer ideas nuevas, ideas frescas, formas diferentes de ver las mismas cosas. Tal vez así logremos contestar algunas de las preguntas que mas nos inquietan.
Finalmente, quiero hacer incapié en el último párrafo de este segundo prefacio y es porque recientemente comente brevemente un artículo de nuestro amigo meme morales en el que llegué casi por tropel al tema de la ética y es que aquí en este último párrafo de Dawkins, escucho fuertemente la palabra y sigue inquietandome las diversas aristas del tema. Quizá en el futuro cercano, logré concretar de atrapar las ideas que me revuelan en torno a este tema.
Para sintetizar, mis remarcables son:

1. La teoría del gen es la teoría de Darwin, expresada de una manera que Darwin no eligió. La honestidad es un tema importante, nunca hay que dejarlo de lado.
2. La metáfora del cubo de Necker es una invitación constante a revisar nuestras formas de ver las cosas.
3. Generar nuestro propio clima favorable de pensamiento es nuestra responsabilidad y derecho
4. Etica, en todas partes

Bienvenidos al siglo de la incertidumbre, “We have been guilty of oversimplifying the world in so many fields of knowledge”. La cita es de David Peat.

El Prefacio es Prometedor

En un tiempo muerto (que curiosa la forma de llamar a los momentos que tenemos libres, ¿no?) he impreso los dos primeros apartados del libro de Dawkins, incluyendo los dos prefacios (que palabra tan complicada esta por cierto) y me he acercado a la orilla del primer texto del círculo de lectura, que al momento es un heptaedro de lectura, según afirma nuestro buen amigo meme. En principio, debo ser honesto y confesar que he tenido que usar el amanza burros para saber que signica “etólogo” que por curiosa situación, mi cerebro asoció en primera con “todologo” y tuve que usar el diccionario para destrabarme la definición y entender el texto a cabalidad. Procedo entonces a formular a manera de incisos mis remarcables:
1. Totalmente rescatable la formulación de lo que a mi me parece la tesis principal de todo el libro, “somos máquinas de supervivencia…”, con las otras frases que suenan un poco difíciles de digerir al principio, pero despues de un poco mas de papel y tinta ya no suenan tan descabelladas.
2. Tomaré muy en cuenta cuando al final me siente de manera disciplinada a escribir un libro el enfoque de los tres lectores imaginarios: el profano, el experto y el estudiante. No he decidido aún si soy un profano en escalada a estudiante o un estudiante que acaba de dejar el traje de profano.
3. Pienso que Jean Dawkins y John Dawkins son la misma persona, y ambos, siendo el mismo, son hijos de Marian Dawkins. Todo ha quedado en familia.
4. Una cuarta clasificación me ha llamado mucho la atención, la de profano inteligente, áun sigo pensando.
Casi lo olvidaba, después de leer la definición de etólogo me he convencido que soy un etólogo.

martes, 27 de marzo de 2007

Aventura de Lectura

Hoy hemos comenzado una aventura que para ser honestos, debería recibir el nombre de “experimento” de lectura, inició el circulo de lectura, si, finalmente, después de muchos intentos y el debate ha iniciado muy temprano con la elección del “libro tema”, la tentativa original de leer algun buen libro de fisica teorica cedió al final, la balanza se inclinó en favor de un tema de biología: El Gen Egoista de Richard Dawkins. Hasta ahora no he comprendido completamente porque ocurrió de esta manera pero lo celebro y ademas, la emoción del inicio no me da chance de pensar mucho en si la selección del libro ha sido la correcta. Veremos con el correr de estas tres semanas qué es lo que dicen los lectores del círculo y que comentarios se logran al respecto. El método no lo hemos estudiado a fondo, digo el método del círculo, y talvez debería ser mas exacto, no lo hemos tan siquiera pensado, hemos supuesto que todo saldrá bien y que el balance final de todo esto será positivo. De todas formas es un experimento del cual tendremos que extraer conocimientos cruciales para el desarrollo de las próximas lecturas. Los entusiastas pueden "adquirir" el libro digital aqui para experimentar con nosotros. Bienvenidos al circulo de lectura.

lunes, 29 de enero de 2007

La Economia Post Capitalista, primer intento

Algo debe estar mal, recuerdo mis dias en el aula universitaria en la que cual evangelista predicaba la buena nueva de la llegada del trabajador del conocimiento invitando a todos a leer con detenimiento de mi manual de vida La Eonomia Post Capitalista de Peter Drucker. Eran tiempos felices en los que finalmente veiamos con claridad el fin de los horarios de trabajo extenuantes. Eran los dias de los Apostoles de Drucker, ibamos de salon en salon dando la buena nueva y obsequiando notas con la sagrada escritura que sustentaba nuestra pequeña ambicion. Si que eran Buenos tiempos aquellos, por estos dias me encuentro trabajando alrededor de diez horas diarias, en un trabajo que extirpa lo mejor de mi y aunque me paga un salario que puede considerarse digno, de verdad que no es el paraiso que predicabamos, en fin, una desilusion mas.

viernes, 26 de enero de 2007

Impresiones Musicales 002

Una módica plenitud – Adrian Iaies
El piano siempre me ha parecido un instrumento demasiado formal y aunque me encanta lo clásico y puedo disfrutar mucho una composición para piano de Beethoven o Chopin y en particular el concierto para piano No.21 en Do de Mozart, su emocionante sonata No.15, o el envolvente trabajo de su concierto No.6 para trio. No es lo que escogería si tuviera que escuchar un solo, y oígase bien, un solo disco. Sobre todo si el piano estuviera interpretando en solitario, sin embargo, el trabajo sonoro de Iaies en una módica plenitud me parece muy loable. Una palabra final respecto al piano. La producción Take Five de Charlie Parker me parece genial en la interpretación del piano, en ella, el piano es un susurro que solo acompaña la melodía y sugiere sin tomar una aparente prominencia en la melodia. A estas alturas ya no estoy seguro de mi posición respecto del piano, el contacto sonoro siempre es una buena excusa para cambiar de opinión y dado que no debo escuchar un solo disco.

Una módica plenitud es algo parecido a una noche tranquila que transita lenta pero apaciblemente dejando tras de si en su terso contacto una sensación de quietud y armonía pronunciada que bien puede durar mucho tiempo gracias al eco sonoro que se guarda en la memoría por la intensidad de interpretación que se manifiesta fundamentalmente en la atmósfera sonora que crea la reverberación de los sonidos del piano en el ambiente.

La primera interpretación es una invitación a la quietud y a la contemplación. Una vez logrado el estado de contemplación, Iaies nos lleva de la mano en un recorrido musical por piezas clásicas como “El día que me quieras”, “Amores de estudiante”, “Volver”, etc. Interpretadas o mas bien reinterpretadas con un estilo muy relajado que muta un tanto las versiones originales pero sin hacerlas desconocidas.

Impresiones Musicales 001

Astrakan Kafe – Anuar Brahem
El primer contacto sonoro con Astrakan kafe es capaz de llevarle a uno en un segundo al sahara, he realizado el experimento muchas veces y siempre es igual. Una experiencia transportadora. Esto es desdeluego después de romper una especie de prejuicio hacia los instrumentos poco ortodoxos y las variaciones melódicas que parecen muy poco occidentales.
Cada una de las 14 composiciones de este trabajo son una experiencia que se puede disfrutar aislada de las demás. Lo singular es la experiencia de unir las piezas y encontrarnos como delante de un relato en 14 episodios que asemeja para mí la estructura de continuidad de las mil y una noches, al parecer una condición muy árabe.

Aube rouge a Grozny (No.1) es la puerta que nos lleva al oriente, para mí, fue la puerta que me llevo al escritor Naguib Mahfuz y su Café Karnak.

Astrakan Kafe 1 (No.1) es el comienzo de la experiencia en sí, es un mágico viaje sobre cuerdas orientales para escuchar en la memoria la voz de Sherezade relatando noche a noche su historias.

Mi favorita en definitiva es Parfum de gitane (No.8) que insinúa desde sus primeras notas con los vientos una sensualidad rampante, una sinceridad en las notas al encontrar las cuerdas, Y en el momento culminante muy cerca del minuto y medio al unir vientos y cuerdas una asociación perfecta de sensualidad y franqueza que desnuda el pensamiento. Una melodía voyante de pasión.

Dar es salam (No.12) deja escuchar la percusión como guía de una melodía aguerrida que denota gran orden en la disposición de todos los instrumentos.

Astrakan Kafe 2 (No.14) es una sintesis del trabajo muscial del trio de Anuar Brahem en el que se mezcla percusión, viento y cuerdas de una manera limpia, como transparente.

Identificar experiencias con cada melodía es un asunto trabajoso porque aunque permanece un sabor esencial en la degustación sonora de cada melodía, no puedo dejar de afirmar que las evocaciones que venian en cada ocasión incluso al escuchar la misma melodía variaban y en ocasiones podían ser aún opuestas a sus predecesoras.