miércoles, 28 de marzo de 2007

El Prefacio es Prometedor

En un tiempo muerto (que curiosa la forma de llamar a los momentos que tenemos libres, ¿no?) he impreso los dos primeros apartados del libro de Dawkins, incluyendo los dos prefacios (que palabra tan complicada esta por cierto) y me he acercado a la orilla del primer texto del círculo de lectura, que al momento es un heptaedro de lectura, según afirma nuestro buen amigo meme. En principio, debo ser honesto y confesar que he tenido que usar el amanza burros para saber que signica “etólogo” que por curiosa situación, mi cerebro asoció en primera con “todologo” y tuve que usar el diccionario para destrabarme la definición y entender el texto a cabalidad. Procedo entonces a formular a manera de incisos mis remarcables:
1. Totalmente rescatable la formulación de lo que a mi me parece la tesis principal de todo el libro, “somos máquinas de supervivencia…”, con las otras frases que suenan un poco difíciles de digerir al principio, pero despues de un poco mas de papel y tinta ya no suenan tan descabelladas.
2. Tomaré muy en cuenta cuando al final me siente de manera disciplinada a escribir un libro el enfoque de los tres lectores imaginarios: el profano, el experto y el estudiante. No he decidido aún si soy un profano en escalada a estudiante o un estudiante que acaba de dejar el traje de profano.
3. Pienso que Jean Dawkins y John Dawkins son la misma persona, y ambos, siendo el mismo, son hijos de Marian Dawkins. Todo ha quedado en familia.
4. Una cuarta clasificación me ha llamado mucho la atención, la de profano inteligente, áun sigo pensando.
Casi lo olvidaba, después de leer la definición de etólogo me he convencido que soy un etólogo.

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